.

EDITORIAL | foro

EDITORAL

POESIA

NARRATIVA

CUENTOS

REPORTAJES

MEMORIA

CINE

opiniones

neoliberalismo1.jpg

neoliberalismo3.jpg

CUANDO PASE EL TEMBLOR: TRABAJAR EN EQUIPO SERÁ UNA LECCIÓN QUE DEBEREMOS APRENDER.

El legado turbulento de la campaña electoral pasada, sólo podrá ser dejado atrás si Gobierno, empresa privada y pueblo trabajan en conjunto, para sacar adelante al país.
Por Efraín


Todo país que se considera así mismo libre tiene momentos que marcan un hito en su historia, y es característico de estos instantes, verse acompañados de fisuras ideológicas capaces de dividir a la sociedad en bandos totalmente opuestos.
En toda su vida democrática El Salvador ha sido un bastión impugnable de las derechas conservadoras del continente, es por eso que la campaña electoral 2008- 2009 estuvo caracterizada por una fuerte carga de violencia sicológica, encaminada a desprestigiar tanto la imagen personal del candidato de oposición como la del partido político al cual representaba.
Esto trajo consigo una serie de mensajes cuya connotación misma, creó un ambiente de incertidumbre en la población; pero también sembró un sentimiento de rechazo por parte de la empresa privada, hacia la posibilidad de un gane de la izquierda en el país, el cual los medios de comunicación se encargaron de hacer crecer desmesuradamente para inclinar la balanza electoral por el sector más conservador de la política nacional.
Ahora que es una realidad el gane de la izquierda política; en El Salvador, empresa privada y Gobierno tendrán que trabajar de la mano para sacar adelante al país y hacerle frente a la crisis económica a la cual se enfrenta el sistema capitalista.
Después del temblor causado por la campaña electoral, y el enfrentamiento campal que se vivió en las calles ¿Qué lecciones dejan los efectos de la pasada campaña electoral de miedo en la empresa privada y el Gobierno de Mauricio Funes, para las relaciones posteriores a ésta?

Veinte años de gobiernos complacientes con la empresa privada.
Un largo matrimonio entre Estado y empresa privada, que comenzó a finales de 1989, fue el que llevó al poder al partido Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, desde ese momento, cada una de las decisiones tomadas por el gobierno han ido encaminadas a facilitarle la vida a los empresarios.
Con la entrada de ARENA al gobierno, el modelo neoliberal se ha desarrollado plenamente en el país, delegando a la gran empresa privada rubros que tradicionalmente le correspondían al Estado, para que esta los pueda explotar a su voluntad.
Las privatizaciones en el sector público fue la constante durante los dos primeros gobiernos de ARENA; productos y servicios como: el café, la banca, telecomunicaciones, pensiones, obras públicas, ingenios azucareros y otros, fueron puestos al servicio de los empresarios afines al partido.
Que la presidencia de El Salvador estuviera ocupada por un ex presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, ANEP, es sólo un reflejo del poder que ha ostentado durante los pasados veinte años la gran empresa privada en el país.
La venta del patrimonio público no el único indicio de la afinidad gran empresa- Gobierno; como un brazo grande y musculoso el Estado ha actuado a favor de las cúpulas empresariales, concesionando puertos, seguridad, la alimentación en hospitales y cárceles, a esto se suma la dolarización y procesos de licitación que el mismo sector privado califica como cargado de falta de transparencia.
Un claro deterioro en la economía familiar es el resultado de las políticas sociales adoptadas por los cuatro gobiernos de ARENA, las cuales paradójicamente contrastan con las cifras de crecimiento reportadas por las carteras de Estado, mismas que se evidencian con el florecimiento de modernos centros comerciales, edificios, hoteles e infraestructura que favorece la inversión privada; mientras los sectores pobres de la sociedad cada vez son más pobres.
Cuidar este matrimonio tan productivo se convirtió en una de las metas principales en las pasadas elecciones, en las cuales la llegada al poder del Frente Farabundo Martí para la liberación Nacional, FMLN, amenaza terminar con todos los beneficios que la gran empresa ha logrado apropiarse durante las dos pasadas décadas.

Cuando el viento se lleva las palabras, sólo queda el mar sabor de boca.
Las palabras son como clavos, reza un proverbio, que una vez dichas no se pueden retirar sin dejar una cicatriz; al calor de la contienda electoral muchos empresarios decidieron tomar posición definida hacia un partido político: el que más defendía sus intereses particulares; después de sentar clara opinión de su desagrado hacia la fórmula del FMLN, la cual resultó ganadora.
El caso concreto de Francisco Callejas, presidente de grupo Callejas (Super Selectos), el cual días antes de las elecciones -el viernes 6 de marzo de 2009- declaró sentirse preocupado por el FMLN, ya que según su opinión, una victoria de ellos representaría para el país un grave retroceso y una pérdida de inversiones, lo que se traduciría en desempleo y pobreza.
Otros empresarios fueron más allá, al expresar que una victoria del FMLN representaría una grave crisis de desconfianza para el país, lo cual ahuyentaría la inversión extranjera; Ricardo Sagrera, de industrias Hilasal, compara al partido de izquierda con regímenes totalitarios, y ve en la posible victoria del partido de oposición el reflejo de Cuba y Corea del Norte; para él esto representaría solamente miseria y supresión de libertades individuales.
Así las opiniones y los mensajes de repudio de empresarios privados hacia la fórmula presidencial del FMLN se expresaron, para tratar de influir en el resultado de las elecciones; sin importar cuantas y cuan fuertes fueran éstas, la victoria favoreció a la izquierda y un nuevo sistema de gobierno está por ser puesto en marcha, qué relación tendrá que hacer la empresa privada con el nuevo gobierno, es una interrogante que poco a poco irá siendo respondida.

El discurso: unión, retos, desafíos en conjunto, pero sobre todo reconciliación para construir un nuevo El Salvador.
Un llamado a olvidar el odio y el resentimiento, fue el discurso de investidura presidencial de Mauricio Funes, en él se hacia un llamado a todos los sectores de la sociedad a luchar en conjunto, para construir una nueva nación; hay que asumir los retos y buscar la reconciliación nacional, sobrellevar la crisis económica a pesar de la herencia de déficit financiero dejada por el gobierno anterior.
Frases como "no tenemos derecho a equivocarnos"; y "evitar el error comienza por no hacer lo que algunos ya hicieron mal en este país": gobernar para pocos son fuertes enunciados dentro del discurso de Mauricio Funes, que parecen ser una sentencia para las formas en las que se ha estado manejando el gobierno.
Finalmente, quiero anunciarle al país que, con el propósito de fortalecer la unidad nacional y de construir políticas de estado en áreas estratégicas, convocaré en los próximos días un dialogo nacional para la definición de una estrategia de desarrollo, que incluya un acuerdo sobre el empleo y la política fiscal; agregó Funes en su discurso.
Analistas políticos de derecha, ven en el discurso del presidente Funes, lejos de un llamado a la unidad ven un grito de lucha y enfrentamiento social, el diputado arenero, Vaquerano se expresó: Contradictorio porque está llamando a la unidad y ataca, específicamente a todo
El Sr. Claudio de Rosa, Economista, y analista político opinó que no hubo nada de propiedad privada, defensa de la propiedad privada, no hubo nada de cómo atraer inversión extranjera al país o cómo estimular las exportaciones.
El discurso para propios y ajenos, tiene sus propias connotaciones, donde unos ven acercamiento del gobierno a la empresa privada, otros una cacería de brujas y una persecución contra la empresa privada.

La comisión de diálogo permanente.
El presidente, Mauricio Funes, ha demostrado con reuniones constantes con la empresa privada y la cúpula ejecutiva de ANEP, estar dispuesto a darle un espacio de expresión y participación en su gobierno a los empresarios En mi condición de Presidente Electo le he dado vuelta a la página, lo que no significa olvidar el pasado, uno no puede olvidar el pasado para aprender de los errores que se cometieron para no volverlos a cometer en el futuro y construir una nueva relación, un nuevo entendimiento.
En su invitación el Presidente, reiteró olvidar que los empresarios dieron su apoyo al candidato Ávila, y les recordó que estará dispuesto a trabajar con todos, y que durante estos cinco años espera estar más cerca de los sectores productivos del país, fortaleciendo las relaciones y protegiendo y estimulando la inversión privada, tal y como lo estipula la Constitución de El Salvador.
Queremos dejar claro nuestro compromiso de colaborar y trabajar de la mano con usted, y su equipo de gobierno, ya que estamos convencidos que el trabajo conjunto entre el gobierno y la empresa privada produce resultados positivos para el país, dijo el presidente de la ANEP, Federico Colorado, a Funes.
Lo cierto es que el temblor ha terminado, y todo lo que se dijo y se hizo durante la campaña electoral, ahora solo es un lejano pasado, la empresa privada, el gobierno del FMLN, tendrán que aprender a convivir juntos, por el bien de ellos mismos y de la población en general.



lobo.jpg

neoliberalismo2.jpg

neoliberalismo4.jpg

familia.jpg

besoseditorial.jpg

palabraeditorial.jpg

comunicacion.jpg

 

EDITORAL

POESIA

NARRATIVA

CUENTOS

NOVELAS

MEMORIA

CINE

OPINIONES